Tuesday, May 22, 2007

15 reflexiones (más) de otoño

1)Hoy andaba parricida y fui a por el Ok computer. Luego de cuarenta y pico de minutos me quedé mudo, igual que la primera vez que lo escuché. No, no pude criticar ni un tema, me ganó, Yorke y sus amigos me vencieron por completo

2)Dos viajes en ómnibus y una noche de desvelo me tomó leer “Aplub y el calamar” de Paracetamol y Andrés Varela (integrantes de Hablan por la Espalda). Sin ser un experto sobre Nietzsche, concuerdo con Valentín Guerreros sobre el fuego interno que este filósofo emana en la literatura de estos dos excelentes autores. En temas cotidianos, casi pop (por ejemplo, una narración sobre un catador de Coca-Cola), hay una vuelta de tuerca que aleja a las narraciones de la literatura costumbrista uruguaya y las trasportan a una dimensión mítica en donde sobrevive lo que tanto pregoneó aforísticamente Nietzsche, en donde todos son héroes dionisíacos saliendo y entrando del infierno. Y siguiendo con Dionisos, los héroes acá no triunfan, mueren y reviven para morir de nuevo, presa de su hybris, la desmesura. Resurgir para morir en la derrota (la excelente e intensa narración de “El deportista”), morir en el placer y el éxtasis (el infernal “Brasil” de Varela), morir en la timidez (“El tímido”), entre muchos otros personajes que desfilan como nobles estatuas calcinadas a lo largo de este corredor de fuego que es la narrativa de estos dos autores.

3)Cambio y cambio de canción, paso por Flaming Lips, Yo la tengo, Guided by voices, paso por el fiestero estilo de Turbonegro y hasta me quedo con el buen Robyn Hitchcock, pero no hay vuelta, el que está triste soy yo.

4) ¿Fue idea mía o es la primera vez que escucho a un rastafari dar entrelíneas un mensaje en contra de la legalización de la marihuana? (Alpha Bondy en el programa de Omar Gutierrez, hace una semana). Adjuntado a esta duda, ¿por qué el canal cuatro sacó un aviso con el moreno exponiendo esto?¿Era una propaganda de “De igual a igual” o un aviso de prevención contra las drogas, en vista de las últimas manifestaciones a favor de la legalización que se han dado en el año?. Esta pregunta lleva a otro planteo:

5)Desde mi ignorancia ante los casos en donde sí se ha aplicado (por ejemplo, Holanda), me parece que la legalización de la venta de marihuana lleva como única ecuación a la mercantilización de la misma, lo que sencillamente significa pasarla de una mafia a otra. No me voy a poner a hacer cátedra del gusto del CMI, neoliberalismo (pónganle el nombre que quieran) por volver comercializable cualquier producto o ámbito de la vida pública y, obviamente, cualquier droga es una inversión de por sí bastante rentable. De ser así, guiándome por el librito, el convertir al porro en un producto de consumo regido bajo las leyes de mercado conlleva posiblemente a un aumento en su precio y la progresiva pérdida de calidad del mismo a manos de empresas que intentan monopolizarlo y sacarle el mayor provecho. Es decir, todo esa idea de la chala como sinónimo de lo natural, Monte Zion, y todos esos delirios fumetas se iría perdiendo en pos de nuevas alteraciones genéticas, mezclas, etc. que hagan a la marihuana aún más rentable (y más caro para el consumidor). Me imagino muchas de las perspectivas de las empresas, por ejemplo, reducirle el pegue para que tengas que fumar más, convertir su dependencia de sólo psicológica a psicofisiológica,etc. No sé, better be careful what you wish for

6)Llego a mi casa de diseño web y descubro encantado que mi hermana ya compró la Rolling Stone (70 pesos menos). Desde hace dos años y medio se ha convertido en uno de mis pasivos del mes, como si pagara el gas, la luz o los medicamentos, ahí está la revista, siempre en la segunda o tercer semana. Pero mi alegría cesa en seguida, paso las páginas y nada, nada… nada. Una entrevista a Casero (bien), una prometedora cobertura de “Grindhouse” que resulta tremendamente decepcionante, al estar hilvanada enteramente por frases como: “Cuales son las desventajas de portar una pierna ametralladora?”-“A favor: podés deshacerte de la gente más rápido. En contra: podés vestir sólo un zapato, aunque siempre vas a tener que pagar por dos”. El recurso del sarcasmo o cualquier tipo de respuesta perspicaz hacen de una entrevista algo entretenido, pero veo que últimamente todo se centra exclusivamente en eso: el entrevistador es sólo un pie para que el entrevistado nos muestre cuán divertido es. Revisando los últimos números, veo que este nuevo estilo es una característica principal de los escritores de la RS estadounidense, más que de la Argentina, (siempre se exceptúa la sección RS files que es como una selección de los mejores artículos de la historia de la revista). Pero no, al parecer pega más, es más divertido encararlo por el punto de lo cómico y trasgresor. La palabra “pija” se dice tanto en la nota que ya no causa impresión, termina siendo un recurso sin sabor, una muletilla que mantiene al auto andando (¿será que nos empezamos a quedar sin preguntas?). Si tienen tiempo lean en la Rolling Stone de abril la entrevista a los creadores de South Park y verán que un 75% de la nota se centra en temas como los pedos que se tiran y en cómo le pagan a un cadete para que se coma seis combos de McDonalds sin vomitar (y estamos hablando de cuatro carillas, che)

7)Spacemen 3 es la reacción shoegazer a los 13th floor elevators

8)Me cuesta pronunciarme sobre Kill Gil, el nuevo disco de Charly García. Tiene quizás los mejores temas de su última trilogía (precedido por Influencia y Rock and roll yo), pero su conciente y pretenciosa insistencia de autoforjarse como artista maldito en cada una de las letras termina cansándolo a uno

9)Aún así Matías la catalogue como música adolescente cantada por tipos de treinta, siento verdadera tristeza por la disolución de un grupo como Danteinferno. Sin saberlo fui a su último concierto, se los va a extrañar.

10)Fritz Oestron fue lo mejor que le pudo pasar a la filosofia de occidente en el siglo XX y vos todavía no lo leíste. Bajar libro:
http://rapidshare.com/files/32779851/Existencia_y_hule_completo.doc.html

11)Escuchando Guided by voices compruebo sorprendentemente lo que dice Dario en http://teloestoydiciendo.blogspot.com sobre el low fi. Habiendo escuchado recientemente un concierto de la banda, en donde suenan paradójicamente mucho más nítidos que en sus discos, noté que algo faltaba, que había algo que no cuajaba. Y ahí comprendí que es verdad, que músicos como GBV y Ariel Pink son más disfrutables desde su baja fidelidad, por la forma en que se potencia ese vacío, el deseo de poder escucharlos más nítidamente, o al menos escuchar la canción entera, en contraste con los retazos de canciones que suelen aparecer. Uno siente la complicidad de un voyeur escuchando las canciones como desde una frecuencia interceptada desde un walkie talkie, como escuchando el toque desde fuera del bar, como llegando a una despensa de ruta a las dos de la mañana y oír una canción en una radio vieja que se siente como un sereno consuelo (una experiencia muy intensa que me sucedió al escuchar Cápsulas en un vinilo lleno de polvo). Sí, en esos casos arreglar, reeditar o posproducir es como permitirle al burro comer la zanahoria que lo mantiene avanzando

12)Nunca he sabido si me gusta o no la música de Björk

13)Progresivamente me estoy convirtiendo en esas personas que al preguntarle cómo se ven en veinte años preguntan cómo se ven o cómo les gustaría ser.

14)Pienso que no debe haber habido una peor propaganda que la de Anteldata (¿se acuerdan?, ese del gil de lentes que se mimetizaba cual camaleón entre un grupo de gente, por ejemplo nadadores o ciclistas, hablándoles sobre las ventajas de adsl,), la cual creo estar en lo cierto al decir que desapareció súbitamente de todos los canales de la televisión nacional. Me imagino que la propaganda resultó altamente perjudicial para la compañía, y de ahí la decisión de sacarla del aire, ya que sé que no soy el único que asocia la molesta intrusión de ese fulano que dice tan persistente como testigo de jehová “si no estás conectado, no estás”, con el mismo servicio que ofrece la compañía. Inconscientemente me imaginaba a tipos como ese instalándome el reuter, tipos como ese yendo a mi casa a cobrarme, intentando mimetizarse con lo que escucho y lo que llevo puesto. No, la verdad que fue una muy mala idea, casi peor que los conocidos avisos nefastos de Médica Uruguaya.

15) La sociedad se puede dividir entre los que se divierten viendo desaparecer la bolita y los que se pasan toda una vida hurgando en las mangas del mago.

Thursday, May 10, 2007

20 reflexiones de otoño:

1)La presencia escénica, tanto como la composición de temas como Thunder Vendetta, la filosofía nietzscheana que brota por los poros, y sobre todo, la naturaleza de sus letras, hacen de Hablan por la Espalda la única banda expresionista en Uruguay.

2)La elección a Marianela como gran hermano 2007 es la muestra más diáfana y perfecta de la futbolización de la sociedad argentina.

3)Godspeed you! Black Emperor es una de las bandas más importantes del mundo, aunque casi nadie lo sepa.

4)Yendo al cine Metro para comprarme las entradas del toque de Buenos Muchachos, me encontré en una cola para adquirir las entradas de “El champán las pone mimosas”. Siempre creí que los que iban a ver ese teatro grasa eran exclusivamente hombres que querían ver desfilar unos buenos pedazos de carne sin el peso moral de ir a una whiskeria. Me sorprendió descubrir que la mayoría de los compradores eran mujeres, las cuales compraban entradas para ir a ver la obra con… su marido. A ver, alguien que me explique…

5)Hay muchos errores en el cine, pero uno de los más interesantes es el error de ritmo. Son errores mucho menos percibidos, generalmente concebidos únicamente desde su polaridad “ritmo muy lento” o “demasiado rápido”. Pero hay otros errores más finos que están también ligados al ritmo, pero de una forma que contamina a la filmación de un aura extraña, que pueden ser percibidos a un nivel casi inconsciente (uno ve la escena y siente en el fondo que algo no está andando bien). Esta reflexión llegó a mi al ver un aviso donde actúa Ricardo Darín (uno de una marca de automóviles, en donde una mina le pide para subirse a su vehículo), en donde nada extraño pasa en sí, pero que al cometerse estos errores de ritmo ya mencionados, llevan al comercial a un ritmo y pulso casi onírico (obviamente, sin proponérselo).

6)Las letras de La Hermana Menor recogen la cotidianeidad de una forma que ninguna otra banda de rock o canto popular lo haya podido hacer en la historia del rock nacional.

7)Creo (ojo, dije creo) que la cantidad de gente que perdió la industria textil en los últimos seis meses supera a la gente que estaría empleando Botnia actualmente… ¿por qué tratar a la empresa finlandesa como el llamado divino de nuestra salvación, cuando mientras nos enfrascamos en este pseudo partido de fútbol con los argentinos, se queda gente sin laburo en otros trabajos que captan la misma mano de obra?

8)Hermosos tiempos en los que uno ponía MTV y escuchaba la misma mierda de siempre, pero que al menos era música y no estos programas como Next, Made, etc.

9)Pavement es una banda para escuchar caminando y para andar en transporte público. Me pregunto si ellos diseñaron conscientemente una música tan perfecta para tales condiciones o si soy sólo yo el nabo que no puede caminar hoy en día sin encajarme el Crooked Rain en el IPod

10)Benito de dragonlieder y fuckyoutiger, por más que se aferre a creaciones artísticas completamente periféricas del mainstram (o más aún, subterráneas), es, quiéralo o no, un escritor pop gigante, mucho más grande que esta nueva camada de Dani Umpis, Peveronis, Alcuris, etc. (lo cual estoy seguro que no resultará un halago para Benito, pero que lo hago sin ánimos de ofender).

11)Cada vez más me convenzo de que tendría que haber agarrado algo como periodismo y no dedicarme a psicología.

12)Es un hecho casi científico que le doy mala suerte a Nacional cada vez que lo voy a ver al estadio.

13)Dogville es la película más perfectamente misántropa que haya visto en mi vida.

14)Me levanto y tengo tremendo bruxismo, tanto que no puedo comer bien las milanesas. Pienso que debo haber tenido unas pesadillas jodidísimas, sólo que no las recuerdo. Pienso que el recordar los sueños es lo único que evita que vivamos en dos mundos simultáneamente, lo cual eleva a mi bruxismo a preocupaciones ontológicas.

15)Extraño cariño el que le tengo a Juliette Binoche, la siento como un pariente que vive en el exterior y que me visita cada vez que veo una de sus películas.

16)Escuchando el último disco de Pez, me doy cuenta de lo nefasto que puede ser la felicidad para un artista.

17)Soy tan especial: debo ser la única persona en Uruguay que tiene un poster de Robyn Hitchcok en el cuarto… También creo ser el único que tiene la segunda temporada de Twin Peaks y el Dopplegänger de The fall of Troy original.

18)Es la cuarta vez que veo “Los amantes del círculo polar”, y es la tercera que corto la película antes de los cinco minutos finales. Creo que a lo mejor la veo una y otra vez para ver si en una de esas realmente se logra salvar Ana de un final tan trágico, pero no che, a las dos horas y media me doy cuenta de que la historia sigue igual, el autobús la va a embestir y Otto no llega, no llega, ¡¡¡¿por qué?!!!... me gustaría atropellar a Julio Médem y hacer como Kathy Bates en Misery, obligándole a reescribir la historia, pero me doy cuenta de que mis planes son muy complicados y a lo mejor me tengo que conformar con eso, aguantarme que la pobre Ana muera siempre justo antes de reencontrarse con el pobre Otto (uy, perdonen los que no la vieron)

19)Carver con su estilo lacónico, áspero es el escritor más jodido que conozco. Es mucho más brutal que Burroughs y Bukowski juntos. Burroughs en sus pasiones oníricas y repletas de elementos fálicos, el mundo terrible se desdibuja un poco de nuestro vivir cotidiano, y Bukowski con toda su negatividad se convierte en un personaje de sí mismo (jodido, pero al que uno le va agarrando cariño). Carver no, Carver te describe como un tipo se destapa un tapón de cera y te sumerge a los infiernos de una vida que no será nada más que eso: una persona sacándose cera del oído. Es brutal, no da lugar a la rebeldía (camino que al menos puede tomar Bukowski), y mucho menos a la esperanza

20)¿Soy yo o este es uno de los gobiernos más represivos desde la apertura democrática?.

Monday, April 23, 2007

Estaciones
Las estaciones no se dividen por los solsticios, los equinoccios, el tiempo, o el trayecto de la tierra alrededor de ese enorme culo llamado sol. Las estaciones se eligen, uno va con la cabeza apoyada en la ventanilla del ómnibus y ahí lo dice: “invierno” (o verano, puede suceder de cualquier manera, pero los ómnibus son invernales, nunca han de ser bienvenidos por el verano). Las estaciones se precipitan en uno de la manera que a uno le plazca, es decir, los cambios de estación duran el tiempo que uno quiere, pero al ser nosotros inconscientes sobre este punto, la elección se nos escapa del libre albedrío. Así que realmente muy poca gente (gente de mente clara y fiel control sobre sus instintos) puede realmente decidir sobre el cambio de estaciones. Un otoño puede venir por marzo, mayo, incluso enero. Los veranos pueden extenderse hasta días de clima ártico, y aún uno puede ponerse la bufanda, mirar los árboles huesudos sacudirse por una sudestada y saber que en el fondo es, siempre ha sido verano. Y hay veces que la primavera ni siquiera aparece y uno sin zaguanes pasa de esas frías caminatas por 18 a estar chancleteando por Tristán Narvaja de bermudas, sudando entre el humo sagrado de los automóviles. Pero en el momento en que ocurre, en aquel segundo de introspección, uno definitivamente se puede dar cuenta del cambio estaciones.
Hoy, 10 de abril, mientras escuchaba el Slanted & Enchanted de Pavement en el ómnibus, pasamos por FRIPUR. Si bien no estaba en actividad por semana santa, quedaba en el ambiente la espesa estela de su olor a pescado. Eran las cuatro de la tarde, el conductor no iba apurado, no había por qué apurarse. Todavía no había muchas hojas amarillentas, ni mucho frío, ni mucha gente con rostro triste. Todavía no había comenzado a estudiar, y me las había arreglado para no escuchar el depresivo jingle de la vuelta ciclista. Pero sí había gente vieja, esa gente que atesta los ómnibus los domingos, vaya uno a saber por qué. Estaban con sus sacos, sus bufandas descocidas, sus cambios en monedas de cincuenta centésimos. Había unos que iban hacia la rural del prado, había otros que se venían de 18 de julio, había otros que sencillamente iban, como muchos viejos que van y vienen sin otra razón que la del pasaje gratis.
Pero lentamente cruzamos FRIPUR, había unos niños sentados en el cordón de la vereda. Estaba nublado y la calle estaba completamente vacía. Uno estaba sentado sobre una pelota, el otro con un palito se sacaba pedazos caca de perro de las comisuras de la planta de su zapato. Había subido el volumen y veía la pequeña postal ambientándola con la voz de Malkamus cantar “Here”. Una vieja se sentó al lado mío. Tenía aliento a mate cocido, la vieja. Volví a recostar la cabeza contra la ventanilla, percibiendo aliviado cómo el olor a pescado comenzaba a desaparecer ni bien doblábamos por Caravallo. Escuché a Malkamus repetir el estribillo “Come join us in a prayer/Well be waiting waiting where/Everything’s ending here”. Sin asiento, una vieja con ese pelo crespo y débil que dejan los años me quedó mirando por diez segundos. Mientras me miraba, resopló de cansancio, agarrándose exageradamente de la baranda. Lo entendí: me levanté, me quedé agarrado de la baranda y ella se sentó junto a la vieja del mate cocido con una bolsa llena de perejiles y ramas de alcaucil. Sí, el verano había muerto, y no había nada que pudiéramos hacer.

Wednesday, April 04, 2007

Leyendo el fenecido blog http://fuckyoutiger.blogspot.com (actualmente reencarnado por la mano de benito en http://dragonlieder.blogspot.com ), blog que estoy leyendo de principio a fin como si fuera una novela, me encontré con este interesante cuestionario sobre gustos musicales. Acá va mi versión (visitante, siéntase libre de realizar sus comentarios, puteadas, etc., incluso su propia versión del formulario)

1. Tu canción favorita con el nombre de una ciudad en el título o la letra.
NYC Ghosts and flowers de Sonic Youth

2. Una canción que has escuchado repetidamente cuando has estado deprimido en algún momento de tu vida.
“Frankie teardrop” de Suicide (sí, no muy terapéutico, pero así de jodido soy cuando estoy deprimido)

3. ¿Alguna vez has comprado un álbum entero sólo por una canción, y lo has odiado todo excepto esa canción? Dime el nombre de la canción.
No es que lo haya odiado, pero en un disco de Bush, llamado “Sixteen stone”, sólo me gusta “Machine head”.

4. Una canción cuya letra pensabas que conocías, pero más tarde descubriste que estabas equivocado.
Cualquier canción de Sigur Ros, ya sea del “Takk” o el “Agaetis Byrjun”, ya que me enteré hace poco que ni siquiera es islandés el idioma en que se canta, sino una auténtica glosolalia de la banda.

5. Tu canción menos favorita en uno de tus discos favoritos de todos los tiempos.
“La discusión” del Dendritas contra el bicho feo

4. Una canción que te gusta de un artista a quien no encuentras fisicamente atractivo, o directamente te parece repelente.
"’Cross the breeze" de Sonic Youth (traté de convencerme de que Kim Gordon es una bella mujer, pero a pesar de mis intentos, nunca pude). Si derribamos el hecho de que soy heterosexual, siempre he encontrado a Damo Suzuki como un tipo no muy agraciado físicamente, así que por ahí, elijamos alguna canción como “Vitamin C”

7. Tu canción preferida que contenga tacos y no sea de Liz Phair.
No recuerdo, supongo que Fiona Apple tendrá alguna que los mencione

8. Una canción que suena como si fuera de alguien británico, pero que no lo es
“O’Malley’s Bar” de Nick Cave and the bad seeds

9. Una canción que te gusta, posiblemente de tu pasado, y que tardaste una eternidad finalmente en localizar una copia.
Aún no he podido encontrar una versión en vivo de “Annie” de Tom Waits que me tiene completamente apasionado (es un concierto de 1981, se podía conseguir en el youtube hace cuestión de meses, snif)

10. Una canción que te recuerda a la primavera sin mencionarla en absoluto.
“Ella también” de L.A. Spinetta, “Keen on boys” de Radio Department, “Sunday Morning” de The Velvet Underground, “1974” de Robyn Hitchcock

11. Una canción que te suene tal y como te sientes cuando estás feliz
“#41” de Dave Matthews band (la versión en vivo del « Listener Supported »).

12. Tu canción favorita de un álbum recopilatorio que no sea una banda sonora.
No sé, los únicos álbumes recopilatorios que tengo son propiamente de bandas sonoras.

13. Una canción de tu pasado que sería considerada políticamente incorrecta ahora (y probablemente lo fuera entonces).
“It ain’t over ‘til it’s over” de Lenny Kravitz

14. Una canción cantada por alguien con sobrepeso.
“Non aligment pact” de Pere Ubu.

15. Una canción que te gusta realmente de un artista que de todas formas odias.
“Live forever” de Oasis

16. Una canción de una banda que tenga tres o más miembros femeninos.
Alguna de Free Kitten, “Yoshimi Vs. Mascis”, por decir algo.

17. Una de las primeras canciones que recuerdas haber oido en tu vida.
Definitivamente, “La puerta de alcalá”, cantada por Ana Belén y no me acuerdo quien más. Lo consulté con el psicoanalista varias veces

18. Una canción causante de que, por gustarte, tus amigos se hayan reído de ti.
“I’m not ok” de My chemical romance (debería haber recurrido a la autoflagelación para eximirme de mis pecados, pero que le voy a hacer, soy humano)

19. Una versión realmente buena que crees que nadie más ha oído.
Un tema del disco de covers de los Buenos Muchachos, que lamentablemente no sé el nombre, pero cuya guitarra aparece desperdigada en “Cigarros tosen la noche”.

20. Una canción que te ha ayudado a animarte (o, de alguna forma, te ha dado fuerzas) después de una ruptura o cualquier otra clase de situación dificil.
“True love waits” de Radiohead, “Disintegration” de The Cure, “De a dos major”, Buenos Muchachos

Saturday, March 24, 2007

BÓ WAS A PUNK/LO QUE SIEMPRE PRETENDIMOS DE LA COCA.
Muchos suelen considerar a la Coca Sarli como una etapa que todo adolescente eventualmente tiene que pasar. Yo, sin embargo, me he quedado en tal etapa y no puedo si no intrigarme día a día por tal personaje que, actuando tan mal y en tan malas películas, se queda incrustado en el inconciente colectivo como un mismo arquetipo junguiano. Digo, para hacerme entender, mi fascinación por un personaje como la Coca va mucho más allá de los famosos airbag de la actriz argentina. Es como una especie de especial cariño, a ella y los papeles que interpreta.
Tenía trece años la primera vez que vi una película de la Coca Sarli. Creo que era “India”, la segunda película estelarizada por ella. Creo que es esta por las malas condiciones en que estaba grabado el film (en tonos de sepia, no se si por el desgaste mismo de la película o por si fue realmente grabado en este formato). Igualmente, me resulta algo complicado identificar el film, porque la única escena que llegué a ver de éste, fue a la Coca haciendo plancha bocarriba en un laguito formado entre las cascadas de Iguazú, escena que, para los que nos declaramos conocedores de las películas de la actriz argentina, es tan repetida y reinventada film a film como un cachetazo de doña Florinda a don Ramón. No por nada se declaró a Isabel Sarli como la “actriz más limpia del cine argentino”.
Recuerdo haber visto aquella escena en el canal Space, cuando todavía tenía TVC y no me había cambiado a Nuevo Siglo, cuando conseguir erotismo o pornografía en la tevé (próximo a aer declarado por la UNICEF como uno de los derechos básicos del adolescente), significaba desvelos enteros viendo películas berretas de Cinemax, o en el caso de no encontrar nada, ver Telemúsica, por si uno llegaba a encontrarse con esos videoclips cachondos de Eo-tchan y bandas afines. Agregando a esto, mi hermana dormía en la cama marinera de mi cuarto en aquel entonces, lo que significaba la implantación de todo un dispositivo de seguridad para ver tales películas. La facilidad que la internet nos brinda hoy en día para conseguir pornografía le ha quitado parte del color propio que tenía el aventurarse en la revista de cable, haciendo zappings sucesivos en las películas con títulos y repartos más sospechosos que se podían obtener (por ejemplo, encontrar una película protagonizada por Shannon Tweed significaba horas de diversión). Creo personalmente, que con la masividad de la pornografía en internet, se ha perdido el riesgo y el acto arqueológico que significaba excavar en los canales, par sacar alguna teta, o alguna escena de sexo de veinte segundos. Ni Raven Riley, Jenna Jameson y Chrissy Moran juntas pueden igualar el impacto que aquellas mujeres generaban en mí a esos doce y trece de insomnios frente a la TV.
La primera película erótica que captó mi atención fue Sliver, actuada por Sharon Stone y uno de los muchos Baldwin que nadan como peces en el océano del celuloide. Sí puedo reconocer que el morbo de poder filmar la casa de todos los vecinos (cabe agregar que en aquella época, el Big Brother sólo era un elemento extraído de Orwell y no el programa que moviliza el voyeurismo de masas hoy en día), y la particular y agresiva belleza de Sharon Stone (es triste verla ahora en películas como la secuela fallidísima de Basic Instincts), agregándole un cierto pulso de thriller más o menos logrado, hacían que en un hervidero de hormonas como es el cuerpo y mente de un púber, la película dejara una marca importante. Sin embargo, no generó ni por asomo la misma impresión de aquella primera vez que vi a la Coca Sarli haciendo la plancha en aquel lago, que siempre me hizo recordar al lago de Iguazú, aunque no estoy muy seguro de si fue realmente ahí. Lo que sí puedo recordar perfectamente fue el encontrarme con mis amigos de liceo y antes siquiera de saludarnos, hablar de aquella impactante escena.
Luego nos enteramos que aquella actriz había sido toda una sensación en aquella época, y que nuestros padres habían tenido la misma devoción por aquella morocha en sus años mozos. Ya cuando uno comienza a delinear su independencia, comenzando a expresar esa actitud parricida (sentimiento que me vino mucho más tarde, he de confesar- mas o menos a los veinte), es bastante sorprendente descubrir que compartimos con nuestro progenitor el mismo objeto del deseo (no voy a hablar del complejo de Edipo, que por supuesto pondría un pero en esta afirmación). Niños y padres, todos se amalgamaban por el mismo deseo oscuro a la figura de la Coca Sarli y sus grandes atributos.
Tiempo después surgió una especie de programación especial, en la que todos los sábados pasaban películas de Armando Bó y donde terminamos por conocer los otros filmes, entre ellos “Fuego”, “Fiebre”, “Embrujada”, “Desnuda en la arena”, “Insaciable” y, por supuesto, “Carne”. Sin contar las comedias de Bó, de las cuales no se puede rescatar mucho, todas las películas parecen parte de una mega-película grabada por más de veinte años. Y la Coca pasa de ser prostituta enamorada a ser obrera de frigorífico violada, de inocente indiecita a ninfómana adinerada. Pero sin lugar a dudas, más allá de la marca de la actriz y sus hermosamente malas actuaciones, lo que prevalece, las costuras invisibles son la misma estética llevada a cabo por Armando Bó.
Muchas veces Bo ha sido comparado con Russ Meyer, aunque creo que si bien comparten entre sí las actuaciones de las mujeres de super tallas (incluso superando a la voluptuosa Coca en muchas películas), hay algo más refinado y más naïve en las películas del americano. Si habláramos de la categoría erotismo clase B que incluyen mujeres superdotadas, Russ Meyer sería The Beatles, mientras que Armando Bó los Sex Pistols. Aunque resulte divagante por demás, las películas del argentino tienen una esencia bastante punk (si es que hay tal esencia). Por ejemplo, el do it yourself se cumple al pie de la letra. Realmente estamos hablando de un tipo que no sabía realmente mucho de lo que estaba haciendo, mas si de lo que quería lograr. Se sabe que Armando Bó era un tipo muy nervioso, y de que para suplir las fallas de actuación de su devota amante, solía, por ejemplo emborracharla antes de ciertas escenas de frenesí sexual, así también como empujarla por las escaleras para lograr que la Coca mostrara verdadero miedo en la escena. Incluso llegó a hablarse de que le untó de miel la cara a un indio para atraer hormigas para una toma, anécdota que me parece sorprendentemente parecida a la de las acusaciones que se le hacían a Buñuel, por no dudar en untar con miel a un burro para filmar un ataque de abejas hacia el animal en “Las Hurdes, tierra sin pan”. Más allá de que ciertas películas tales como “Extasis tropical” y “Desnuda sobre la arena” fueron efectistas y, hablando claro, desenfadadamente comerciales, hay un espíritu transgresor que lo llevó a ser censurado muchísimas veces en Argentina. Agregando a esto, el por momentos acusado espíritu paqueta de películas como “Fiebre”, se contrasta netamente con los otros muchísimos filmes en donde tienen papeles protagónicos la gente de clase trabajadora, los peones de estancia, el mismo pueblo subterráneo que era olvidado por otros tantos filmes de época. Sin embargo, tomen esto que digo con pinzas, ya que la mayoría de las veces se presentaba al pueblo desde sus tonos más oscuros y monstruosos, como los obreros frigoríficos de la película “Carne”, que someten la pobre Coca (“que pretende usted de mí”) a múltiples violaciones (“carne sobre carne”). Ahora que lo pienso bien, sí quédense con lo que digo, en general Bó sacaba a relucir el lado oscuro de la gente sin importar mucho la clase social. Ahí está, Armando Bó was a punk.
Sin embargo, sí creo reconocer una neta influencia de otro director en el cine de Bo. Siendo muy consciente de que esta comparación me podría traer las mayores puteadas cinéfilas de la historia y ser declarado por Martínez del Carril como persona non grata en cinemateca, no sin antes relativizar lo que digo, me gustaría señalar la similitud de la forma de dirigir de Armando Bó con la de Luis Buñuel. Sí, puede resultar bastante chocante comparar a este director argentino con uno de los más arriesgados, innovadores y controversiales directores, y personalmente, uno de mis favoritos, de la historia del cine (filmes tales como Un perro andaluz, El fantasma de la libertad, El ángel exterminador o La vía láctea me hacen replantear seriamente al cine como tal). Realmente, encuentro ciertas obsesiones del español transportadas directamente a los filmes de Armando Bó. Por ejemplo, los diferentes papeles que suele encarnar la Coca son una estampa del papel de Catherine Deneuve en “Belle de Jour”. Incluso, la escena inicial de los latigazos de los conductores del carruaje se asemejan mucho con las escenas de otra película de la Coca que mentiría si dijera cuál es. Además de esto, hay como una obsesión compartida por ciertos fetiches, algún objeto que se repite o que cobra una radical importancia, sin saber realmente por qué. Por ejemplo, la cuerda de saltar en Viridiana y la pluma con que juega Isabel en “Fiebre”, las fotografías del comienzo de la película “El fantasma de la libertad” y el Pombero. Quizás esta última imagen (el Pombero como un espíritu paranaense que quiere copular con (¿quién sino?), la Coca, para traer al mundo su diabólico vástago) recuerde más al cine de Polanski, al que según tengo entendido, Bó era gran adepto, habiendo facilitado el ingreso del film “Repulsión” a la Argentina. Pero volviendo con Buñuel, en las películas de Bo hay un exceso de suciedad digno de fetiche, un hipnotizante juego de teclados, y una actuación que puede ser interpretada tanto mala como surrealista (quizás esa no es la palabra pero no se me ocurre otra). Para hacerme explicar, hay una forma de actuar de los personajes que no nos es explicada y que realmente no podemos tratar de comprender, como a la Coca revolcándose por alfalfa y pensando en caballos, o los extensos baños en que la misma Sarli parece como caída bajo el mismo sortilegio de la naturaleza o la ducha. También los personajes masculinos tienen esa cuota de oscura y monstruosa irracionalidad (difícil olvidar a “El Macho”, interpretado sorprendentemente mal y sorprendentemente espeluznante por Romualdo Quiroga), tal como la de los múltiples clientes que piden para serles concedidas sus perversiones en Belle de Jour o el mismo personaje ambiguo de “Un perro andaluz”. Hay películas de Buñuel que no son decididamente surrealistas, pero que lo son en cierta medida por la atmósfera densa que circunda, y creo que es precisamente esta misma atmósfera que se puede percibir en los filmes de Armando Bó.
Si uno lo ve detenidamente, puede afirmar sin quedar en ridículo, que las películas de Bó son denotadamente malas, en su ejecución, en sus actuaciones, en sus diálogos, en sus tomas, es decir, en todo el aspecto técnico de la misma. Sin embargo, personalmente creo que si un guión como “Carne” hubiera posado sobre las manos de alguien como Buñuel o Polanski (me atravería a decir también David Lynch), se podrían convertir en películas, no sé si imperdurables, pero sí muy interesantes. Pero de todas formas, de ser así a nuestros doce años (los doce años nuestros, los doce años de nuestros padres) no podríamos haber visto aquellos extensos, extensos, extensos baños de la Coca, y muy probablemente no valdría la pena escribir nada sobre una tipa semi desnuda que le grita a sus violadores “¿Qué pretende usted de mí?”.